Esta película dió pie a muchos comentarios que me gustaría incluirlos, pero quiero enfocarme en los comentarios médicos.
Podemos ver que el uso de ingeniería genética para que un niño sea un super humano no siempre es la solución para que sea el mejor. Es el caso de Vincent y Anton, dos hermanos, el primero es un hijo de Dios, el segundo un hijo de laboratorio. Vincent en su afán de superar a su hermano y a él mismo se hace pasar por un superhombre, llamado Jeromé, que ha quedado discapacitado y necesita que alguien continúe haciendo las hazañas que alguna vez él emprendió.
Vincent acepta, y aunque casi es descubierto, es capaz de demostrarle a su hermano que un hijo de Dios es capaz de hacer muchas cosas, como vencer su tiempo estimado de vida, un avance médico que para la fecha que plantean en la película es demasiado útil, pero a la vez es demasiado premeditado.
Una cosa importante es la identificación de alguien empleando partes del cuerpo o fluidos corporales, un factor que más de una vez sacó de casillas a Vincent para poder hacerse pasar por Jeromé.
